Presentación

A todos los poetas y poetisas del Universo: ¿qué hacéis con vuestras palabras? ¿A cuántos oídos llegan? ¿A cuántas mentes inquietan? ¿Y cuántas conciencias remueven? ¡Quemad aquí y ahora con vuestros versos! Bienvenidos. / To all the poets in the Universe: what do you do with your words? How many ears they reach? How many minds they move? Burn here and now with your verses! Welcome.

Pasión por los versos: Clubpoetas nace con vocación universal y con la intención de ser un lugar de encuentro para todos los poetas y poetisas que defiendan la libre expresión en poesía. Poetas y poetisas del mundo, ¡bienvenidos!
(Fuente imágenes: salvo indicación expresa: Google)

12 ene. 2015

Dámaso Alonso: "Viento de noche"

El protagonista de los versos de hoy es el poeta madrileño, Dámaso Alonso (1898-1990), también profesor de gran renombre, crítico literario e investigador principal de la Generación del 27.

Dirigió la Real Academia y obtuvo también el Premio Cervantes en 1978. Sus estudios de Estilística son de gran trascendencia y sus trabajos críticos basados en análisis fundamentalmente lingüísticos siguen presentes en los estudios actuales.

En cuanto a su poesía, que es lo que nos atañe, se suele hablar de dos períodos claves en su obra: el primero, a imitación de Juan Ramón Jiménez, se distingue por la fase de la “poesía pura”, más preocupada por la forma que por el contenido. El segundo, por contra, rompe con estos moldes y se lanza a una nueva modalidad formal de verso libre y de fuerte contenido social y moral. 

En plena época de la Guerra Civil española, obras como: “Los hijos de la ira” y “Hombre y Dios” son un buen ejemplo de ello. Otras obras suyas de ambos periodos son: "Poemas puros", "Poemillas de la ciudad", "El viento y el verso".

Pero esta noche nos quedamos con algo más adecuado a las horas previas al descanso. Como siempre os deseo, feliz lectura y felices sueños. 


Viento de noche

El viento es un can sin dueño,
que lame la noche inmensa.
La noche no tiene sueño.
Y el hombre, entre sueños, piensa.

Y el hombre sueña, dormido,
que el viento es un can sin dueño,
que aúlla a sus pies tendido
para lamerle el ensueño.

Y aun no ha sonado la hora.

La noche no tiene sueño:
¡alerta, la veladora!

Dámaso Alonso

Ir al índice del blog


No hay comentarios:

Publicar un comentario