Presentación

A todos los poetas y poetisas del Universo: ¿qué hacéis con vuestras palabras? ¿A cuántos oídos llegan? ¿A cuántas mentes inquietan? ¿Y cuántas conciencias remueven? ¡Quemad aquí y ahora con vuestros versos! Bienvenidos. / To all the poets in the Universe: what do you do with your words? How many ears they reach? How many minds they move? Burn here and now with your verses! Welcome.

Pasión por los versos: Clubpoetas nace con vocación universal y con la intención de ser un lugar de encuentro para todos los poetas y poetisas que defiendan la libre expresión en poesía. Poetas y poetisas del mundo, ¡bienvenidos!
(Fuente imágenes: salvo indicación expresa: Google)
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1 oct 2014

Rabindranath Tagore: "Me dijo bajito: amor mío, mírame en los ojos"

Retomamos la poesía tras una inevitable ausencia con el maestro Tagore y este bello poema. De nuevo, ¡bienvenidos, lectores!


Me dijo bajito: amor mío, mírame en los ojos

Me dijo bajito: “Amor mío, mírame en los ojos.
“Le reñí, agria, y le dije: “Vete.” Pero no se fue.
Se vino a mí y me cogía las manos… Yo le dije: “Déjame.”
Pero no se fue.

Puso su mejilla en mi oído. Me aparté un poco,
me quedé mirándolo, y le dije: “¿No te da vergüenza?”
Y no se movió. Sus labios rozaron mi mejilla. Me estremecí,
y le dije: “¿Cómo te atreves, di?” Pero no le dio vergüenza.

Me prendió una flor en el pelo. Yo le dije: “¡Es en vano!”
Pero no cedía. Me quitó la guirnalda de mi cuello, y se fue.
Y lloro y lloro, y le pregunto a mi corazón:
“Por qué, por qué no vuelve?”

Rabindranath Tagore

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26 nov 2013

Gabriela Mistral: "Creo en mi corazón"

Dicen que Gabriela Mistral especificó en su testamento que el dinero producido por la venta de sus libros en América del Sur debía destinarse a los niños pobres de Montegrande, donde pasó sus mejores años de infancia. También estipuló que el de la venta en otras partes del mundo se entregara a Doris Dana y Palma Guillén, quien renunció a esa herencia en beneficio de los niños pobres de Chile.

Al parecer, esto no fue posible debido a un decreto que derivaba los fondos a editoriales e intelectuales, pero finalmente dicho decreto se derogó y, atendiendo a las fuentes consultadas, los ingresos producto de su obra llegan desde entonces a los niños de Montegrande en el valle del Elqui.

El poema de hoy, bello como este gesto, define a una autora que, además de talento literario, tenía un corazón muy especial.


Creo en mi corazón

Creo en mi corazón, ramo de aromas
que mi Señor como una fronda agita,
perfumando de amor toda la vida
y haciéndola bendita.

Creo en mi corazón, el que no pide
nada porque es capaz del sumo ensueño
y abraza en el ensueño lo creado:
¡inmenso dueño!

Creo en mi corazón, que cuando canta
hunde en el Dios profundo el franco herido,
para subir de la piscina viva
recién nacido

Creo en mi corazón, el que tremola
porque lo hizo el que turbó los mares,
y en el que da la Vida orquestaciones
como de pleamares.

Creo en mi corazón, el que yo exprimo
para teñir el lienzo de la vida
de rojez o palor y que le ha hecho
veste encendida.

Creo en mi corazón, el que en la siembra
por el surco sin fin fue acrecentando.
Creo en mi corazón, siempre vertido,
pero nunca vaciado.

Creo en mi corazón, en que el gusano
no ha de morder, pues mellará a la muerte;
creo en mi corazón, el reclinado
en el pecho de Dios terrible y fuerte.


 Gabriela Mistral
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17 nov 2013

Julia de Burgos: "Yo fui la más callada"

En este domingo y sin más preámbulos ni presentaciones, nos quedamos con un poema de Julia de Burgos que a buen seguro os gustará a los seguidores de este blog. Para animar el fin de la semana y el próximo comienzo de la siguiente.

Así sea...


Yo fui la más callada

Yo fui la más callada
de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto.

No me anunciaron lúbricas ceremonias sociales,
ni las sordas campanas de ancestrales reflejos;
mi ruta era la música salvaje de los pájaros
que soltaba a los aires mi bondad en revuelo...

No me cargaron buques pesados de opulencia,
ni alfombras orientales apoyaron mi cuerpo;
encima de los buques mi rostro aparecía
silbando en la redonda sencillez de los vientos.

No pesé la armonía de ambiciones triviales
que prometía tu mano colmada de destellos:
sólo pesé en el suelo de mi espíritu ágil
el trágico abandono que ocultaba tu gesto.

Tu dualidad perenne la marcó mi sed ávida.
Te parecías al mar, resonante y discreto.
Sobre ti fui pasando mis horarios perdidos.
Sobre mí te seguiste como el sol en los pétalos.

Y caminé en la brisa de tu dolor caído
con la tristeza ingenua de saberme en lo cierto:
tu vida era un profundo batir de inquietas fuentes
en inmenso río blando corriendo hacia el desierto.

Un día, por las playas amarillas de histeria,
muchas caras ocultas de ambición te siguieron;
por tu oleaje de lágrimas arrancadas al cosmos
se colaron las voces sin cruzar tu misterio...

Yo fui la más callada.
La voz casi sin eco.
La conciencia tendida en sílaba de angustia,
desparramada y tierna, por todos los silencios.

Yo fui la más callada.
La que saltó la tierra sin más arma que un verso.
¡Y aquí me veis, estrellas,
desparramada y tierna, con su amor en mi pecho!

autógrafo

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3 nov 2013

Pablo Neruda: "Oda a la tormenta"

En un día como el de hoy, en el que -apuntan las noticias- ha tenido lugar el primer eclipse total de sol del año, os dejo con una bella oda de Pablo Neruda.
 
Y el "regalo" de hoy, a continuación de ella, el link a un video que os invito a pinchar tras su lectura o durante la misma.
 
¡Feliz domingo!
 
Foto: Eclipse / Fuente: Google imágenes
 
Oda a la tormenta

Anoche
vino
ella,
rabiosa,
azul, color de noche,
roja, color de vino,
la tempestad
trajo
su cabellera de agua,
ojos de frío fuego,
anoche quiso
dormir sobre la tierra.
Llegó de pronto
recién desenrollada
desde su astro furioso,
desde su cueva celeste,
quería dormir
y preparó su cama,
barrió selvas, caminos,
barrió montes,
lavó piedras de océano,
y entonces
como si fueran plumas
removió los pinares
para hacerse su cama.
Sacó relámpagos
de su saco de fuego,
dejó caer los truenos
como grandes barriles.
De pronto
fue silencio:
una hoja
iba sola en el aire,
como un violín volante,
entonces,
antes
de que llegara al suelo,
tempestad, en tus manos
la tomaste,
pusiste todo el viento
a soplar su bocina,
la noche entera
a andar con sus caballos,
todo el hielo a silbar,
los árboles
salvajes
a expresar la desdicha
de los encadenados,
la tierra
a gemir como madre
pariendo,
de un solo soplo
escondiste
el rumor de la hierba
o las estrellas,
rompiste
como un lienzo
el silencio inactivo,
se llenó el mundo
de orquesta y furia y fuego,
y cuando los relámpagos
caían como cabellos
de tu frente fosfórica,
caían como espadas
de tu cintura guerrera,
y cuando ya creíamos
que terminaba el mundo,
entonces,
lluvia,
lluvia,
sólo
lluvia,
toda la tierra, todo
el cielo
reposaban,
la noche
se desangró cayendo
sobre el sueño del hombre,
sólo lluvia,
agua
del tiempo y del cielo:
nada había caído,
sino una rama rota,
un nido abandonado.

Con tus dedos
de música,
con tu fragor de infierno,
con tu fuego
de volcanes nocturnos,
jugaste
levantando una hoja,
diste fuerza a los ríos,
enseñaste
a ser hombres
a los hombres,
a temer a los débiles,
a llorar a los dulces,
a estremecerse
a las ventanas,
pero
cuando
ibas a destruirnos, cuando
como cuchilla
bajaba del cielo la furia,
cuando temblaba
toda la luz y la sombra
y se mordían los pinos
aullando
junto al mar en tinieblas,
tú, delicada
tempestad, novia mía,
furiosa
no nos hiciste daño:
regresaste
a tu estrella
y lluvia,
lluvia verde,
lluvia llena
de sueños y de gérmenes,
lluvia
preparadora
de cosechas,
lluvia que lava el mundo,
lo enjuga
y lo recrea,
lluvia para nosotros
y para las semillas,
lluvia
para el olvido
de los muertos
y para
nuestro pan de mañana,
eso sólo
dejaste,
agua y música,
por eso,
tempestad,
te amo,
cuenta conmigo,
vuelve,
despiértame,
ilumíname,
muéstrame tu camino
para que a ti se junte y cante con tu canto
la decidida voz
tempestuosa de un hombre.
autógrafo
Pablo Neruda 

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Link al video:
 
 

2 nov 2013

Gustavo Adolfo Bécquer: "Rima LXXIII - Cerraron sus ojos..."

Hoy, 2 de noviembre, día de Difuntos, os dejo con un poema que no podía faltar en este blog. De las "Rimas" de Bécquer, la número LXXIII.

Descansen en paz nuestros seres queridos.

Imagen de cementerio (Gijón) / M.M.
 LXXIII

Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz, que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día,
y a su albor primero
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!
 
De la casa en hombros
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba,
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo:
allí la acostaron,
tapiáronle luego
y con un saludo
despidióse el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto.
Perdido en las sombras
yo pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!...

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna,
aunque es fuerza hacerlo,
¡a dejar tan tristes,
tan solos los muertos!
Gustavo Adolfo Bécquer
Fuente: Google imágenes

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30 oct 2013

Jaime Sabines: "Amor mío, mi amor..."

Hoy he hecho un hallazgo que quiero compartir con vosotros: los versos de un poeta y político mexicano, Jaime Sabines Gutiérrez, que comenzó estudiando medicina y cambió la bata por la pluma cuando descubrió que su vocación estaba en la literatura. 

Escritor productivo que difundió sus versos desde los 18 años y creyó en la importancia del estudio técnico para la evolución del escritor, se inspiró en Lorca y Neruda, entre otros poetas. El resultado es así de bello:


  Amor mío, mi amor...

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,

voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.
autógrafo
Jaime Sabines
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29 oct 2013

Octavio Paz: "Decir, hacer"

Octavio Paz dedicó esta poesía a Roman Jakobson y yo os la dedico a todos vosotros, lectores de todo mundo.


Decir, hacer
Entre lo que veo y digo,
entre lo que digo y callo,
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido,
la poesía.
Se desliza
entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
autógrafo
Octavio Paz



28 oct 2013

Luis Cernuda: "Si el hombre pudiera decir lo que ama"

El poema sin rima de hoy, incluido en el libro “Los placeres prohibidos”, pertenece a la obra del poeta y crítico literario español, Luis Cernuda.

Mezclando versos de las medidas más variadas, el autor consigue expresar un sentimiento tan complicado como es el amor a través de un estilo directo y sencillo.

La paradoja que supone al escritor que la libertad que el amor le proporciona consista en “apresarle” en su amada, se pone en evidencia en este bello poema y rotundo final .


Si el hombre pudiera decir lo que ama

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda
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27 oct 2013

Mario Benedetti: "No te salves"

Es cierto: en el Club de los Poetas Libres tenemos cierta debilidad por este autor. Pero ¿Quién podría no tenerla? Lee y  juzga por ti mismo...
  
Modificada del original / M.M.
No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
autógrafo
Mario Benedetti


26 oct 2013

Rafael de León: "Profecía (poema andaluz)"

Hoy nos vamos hasta Andalucía de la mano de este poeta de la Generación del 27. Disfrutad, de nuevo, de Rafael de León.
Modificada del original / M.M.

 Profecía (poema andaluz)

(No te mando más castigo,
que estés durmiendo con otro
y estés soñando conmigo...)

"Y me bendijo mi mare.
Diez céntimos le di a un pobre
y me bendijo mi mare.
Ay, qué limosna tan chiquita,
qué recompensa tan grande."

¿Adónde vas tan deprisa
sin decirme ni ¡Con Dios!?
Me puedes mirar de frente,
que estoy enterao de tó...
Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo:
Que te casaste hace un mes,
y me quedé... tan tranquilo.
Otro cualquiera en mi caso
se hubiera echado a llorar.
Yo, cruzándome de brazos,
dije que me daba igual.
Nada de pegarme un tiro,
ni liarme a maldiciones,
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus balcones.
¿Que te has casao? Buena suerte.
Vive cien años contenta,
y a la hora de la muerte
Dios no te lo tenga en cuenta...
Que, si al pie de los altares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin ser tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo soy quien más te ha querío.
Con eso tengo bastante.

-¿Qué tiene el niño, Malena?
Anda como trastornao,
con la carita de pena
y el colorcillo quebrao.
Y ya no juega a la tropa,
ni tira piedras al río,
ni se destroza la ropa
subiéndose a coger níos.
¿No te parece a tí extraño,
no ves una cosa rara,
que un chaval de doce años
lleve tan triste la cara?
Mira que soy perro viejo,
y estás demasiao tranquila.
¿Quieres que te dé un consejo?
Vigila, mujer, ¡Vigila!

Y fueron dos centinelas
los ojitos de mi mare:
-Cuando sale de la escuela
se va pa los olivares.
-¿Y qué busca allí? -Una niña;
tendrá el mismo tiempo que él.
José Miguel, no le riñas,
que está empezando a querer."
Mi padre encendió un pitillo,
se enteró bien de tu nombre,
te regaló unos zarcillos
y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije "te adoro",
pero amarré en tu balcón
mi lazo de seda y oro
de primera comunión.
Y tú, fina y orgullosa,
me ofreciste en recompensa
dos cintas color de rosa
que engalanaban tus trenzas.
-Voy a misa con mis primos.
-Bueno, te veré en la ermita.
¡Y qué serios nos pusimos
al darte el agua bendita!
Mas luego, en el campanario,
cuando rompimos a hablar:
-Dice mi tita Rosario
que la cigüeña es sagrá,
y el colorín, y la fuente,
y las flores, y el rocío,
y aquel torito valiente
que está bebiendo en el río,
y el bronce de esta campana,
y el romero de los montes,
y aquella línea lejana
que le llaman... ¡horizonte!
¡Todo es sagrao: tierra y cielo,
porque así lo quiso Dios!
¿Qué te gusta más? - Tu pelo.
(¡Qué bonito me salió!)
-Pues, ¿Y tu boca, y tus brazos,
y tus manos redonditas,
y tus pies,fingiendo el paso
de las palomas zuritas?
Con la pureza de un copo
de nieve te comparé...
¡Te revestí de piropos
de la cabeza a los pies!
A la vuelta te hice un ramo
de pitiminí, precioso,
y luego nos retratamos
en las agüitas de un pozo.
Y hablando de estas pamplinas
que se inventan las criaturas,
llegamos hasta la esquina
cogidos de la cintura.
Yo te pregunté:-¿En qué piensas?
Tú dijiste:- En darte un beso.
Y yo sentí una vergüenza
que me caló hasta los huesos...
De noche, muertos de luna,
nos vimos por la ventana:
-¡Chsss! Mi hermanito está en la cuna.
Le estoy cantando la nana.

"Quítate de la esquina,
chiquillo loco.
Que mi mare no quiere,
ni yo tampoco."

Y mientras que tú cantabas,
yo, inocente, me pensé
que la luna nos casaba
como a marío y mujer.

¡¡Pamplinas!! ¡Figuraciones
que se inventan los chavales!
Después, la vida se impone:
TANTO TIENES, TANTO VALES.

Por eso, yo al enterarme
que llevas un mes casá,
no dije que iba a matarme,
sino que me daba igual.
Mas como es rico tu dueño
te vendo esta profecía:
Tú, por la noche, entre sueños,
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó,
y te llamarás "¡COBARDE!"
como te lo llamo yo.
y verás, sueña que sueña,
que me morí siendo chico,
y se llevó la cigüeña
mi corazón en el pico.
Pensarás: "-No es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando."
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío.
Con eso tengo bastante.

Por lo demás, tó se olvía.
Verás como Dios te manda
un hijo como una estrella.
Avísame de seguía,
me servirá de alegría
cantarle la nana aquella...

Pensarás:"-No es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando"
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando...

Porque sin ser tu marido,
ni tu novio, ni tu amante,
yo soy...¡Quien más te ha querío!
¡Con eso tengo bastante!
Letra de Rafael de León


25 oct 2013

Mario Benedetti: "Te espero"

Un precioso poema de este autor irreemplazable, ¡feliz fin de semana!


Te espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.

Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.

Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?
autógrafo
Mario Benedetti
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24 oct 2013

José Ángel Buesa: "Poema del regreso"

Dicen que sus libros se agotaban tan pronto salían a la venta. Y que de un poema suyo fueron los primeros versos que se oyeron en la televisión cubana, allá por en el año 1961.

"Regresamos" al neo-romanticismo en una mañana casi "implacable" también aquí, en Asturias. Espero que embellezca la vuestra, queridos lectores del mundo.

Modificada sobre original de google imágenes
 Poema del regreso

Vengo del fondo oscuro de una noche implacable
y contemplo los astros con un gesto de asombro.
Al llegar a tu puerta me confieso culpable
y una paloma blanca se me posa en el hombro.

Mi corazón humilde se detiene en tu puerta
con la mano extendida como un viejo mendigo;
y tu perro me ladra de alegría en la huerta,
porque, a pesar de todo, sigue siendo mi amigo.

Al fin creció el rosal aquel que no crecía
y ahora ofrece sus rosas tras la verja de hierro:
Yo también he cambiado mucho desde aquel día,
pues no tienen estrellas las noches del destierro.

Quizás tu alma está abierta tras la puerta cerrada;
pero al abrir tu puerta, como se abre a un mendigo,
mírame dulcemente, sin preguntarme nada,
y sabrás que no he vuelto... ¡porque estaba contigo!

José Ángel Buesa
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23 oct 2013

Antonio Machado: "Anoche cuando dormía"

Un clásico de Antonio Machado sobre los sueños y las ilusiones para esta noche de miércoles en España:

Anoche cuando dormía
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di: ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.
autógrafo
Antonio Machado

l

22 oct 2013

Francisco de Quevedo: "A una nariz"

El poema de hoy es un clásico que Quevedo dirigió a Luis de Góngora, su enemigo personal y literario que fue diana y blanco de su afilada pluma en más de una ocasión.
En esta, el poeta satírico se mete descaradamente con el aspecto de Góngora, ensañándose concretamente su nariz que, al parecer, era más grande de lo debido.
La historia de los dos contrincantes no puede recordarse sin rememorar el apéndice nasal de Góngora,  retratado con tanto desdén como talento por un ingenioso Quevedo.
El Club de los poetas libres os invita hoy a leer: "A una nariz", un poema imprescindible que todo amante de la poesía debería conocer. Disfrutadlo.
Foto: Góngora y su nariz

A una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.
autógrafo
Francisco de Quevedo y Villegas
Foto: Francisco de Quevedo y Villegas

20 oct 2013

Tomás de Iriarte: "Mis deseos"

El poema de hoy nos lleva atrás en el tiempo hasta el siglo XVIII. Y hasta allí viajamos de la mano del poeta español de la Ilustración y el Neoclasicismo, Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo, más conocido como: Tomás de Iriarte.

Elegante, guapo, culto y cosmopolita, Iriarte fue el prototipo del cortesano dieciochesco, y su clase y dotes de buen conversador le hicieron vivir una intensa vida social y literaria en Madrid.
Sin embargo, fueron sus fábulas, conocimientos musicales y su obra literaria la que le han hecho ganar un pequeño lugar en la historia.
“Los pueblos que carecen de poetas carecen de heroísmo; la poesía conmemora perdurablemente los grandes hechos y las grandes virtudes.” -dijo en una ocasión-. Y su poesía en forma de sonetos dijo bastante más.
Os dejo con uno de ellos, apto para todos los públicos, esperando -como siempre- que os guste.

Mis deseos

Si Dios omnipotente me mandara
de sus deseos tomar el que quisiera,
ni el oro ni la plata le pidiera,
ni imperios ni coronas deseara.

Si un sublime talento me bastara
para vivir feliz, yo le eligiera;
mas, ¡cuántos sabios referir pudiera
a quien su misma ciencia costó cara!

Yo sólo pido al Todopoderoso
propicios me conceda estos tres dones,
con que vivir en paz y ser dichoso:

un fiel amigo en todas ocasiones,
un corazón sencillo y generoso
y juicio que dirija mis acciones.
firma autógrafa
Tomás de Iriarte



19 oct 2013

Ángel González: "Pétalo a pétalo, memorizó la rosa"

Hoy os dejo un breve y bello poema de Ángel González que podréis encontrar también en "Prosemas o menos" (1985), así como en el libro recopilatorio "Palabra sobre Palabra", amén de otras referencias.
Una nota rosa dedicada especialmente a todas aquellas personas y familias que luchan cada día contra el cáncer de mama.

Pétalo a pétalo, memorizó la rosa

Pensó tanto en la rosa,
la aspiró tantas veces en su ensueño,
que cuando vio una rosa verdadera
le dijo,
desdeñoso,
volviéndole la espalda:

-mentirosa.
Ángel González

Foto: Día Internacional del Cáncer de Mama
Fuente: Google imágenes

15 oct 2013

Octavio Paz: "Dos cuerpos"

El poeta del que os hablaré hoy destaca por su lirismo. Autor difícil de encasillar, fue inconformista en el arte y experimentó a lo largo de toda su carrera literaria, yendo del neomodernismo al existencialismo, tocando el surrealismo y desembarcando en la denominada poesía espacial.
Su estilo personal y original, lejos de encasillarle en ningún movimiento, le llevó a crear poemas de gran belleza, mostrando preocupación social -presente en sus primeros libros-, existencial -como la soledad y la incomunicación-, y un profundo deseo de huir del tiempo. Esto último le llevó a la creación de una poesía espacial cuyos poemas fueron bautizados por el propio autor con el nombre de topoemas (de topos + poema).
Opuesta a la típica poesía temporal y discursiva, la poesía espacial es una poesía intelectual y minoritaria, casi metafísica, en la que además de signos lingüísticos se incluyen signos visuales. En los topoemas, igual que ocurría en la poesía de los movimientos de vanguardia, se le da importancia al poder sugerente y expresivo de las imágenes plásticas. No cabe duda de que en la última poesía de Paz hay bastante esoterismo pero, al margen de ello, toda su poesía anterior destaca por su lirismo y por el sentido de transubstanciación que el autor da a las palabras.

Os dejo con el poema "Dos cuerpos" de este gran autor para que lo vayáis conociendo los que no tengáis ese gusto. Nacido en Ciudad de México, diplomático y Premio Nobel de Literatura, os presento a Octavio Paz.

 
Dos cuerpos

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.
autógrafo
Octavio Paz
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